En el jazz y el rock existe un trono sagrado para quienes tocan rápido. Johnny Griffin tocó rápido, muy rápido.
Música
Un referente definitivo de la calidad del soul. La mejor de su trabajo junto al renombrado productor Willie Mitchell.
Un muy buen álbum para relajarse. Se crea un único estado de ánimo de melancolía para todo el disco.
Un formidable muestrario de palpitante inspiración. Con guitarras crujientes e interpretaciones dulces e irónicas.
Una de las grabaciones más emblemáticas de Blue Note publicadas durante la época dorada del jazz estadounidense.
El dúo de Yorkshire reflexiona sobre la madurez, el paso del tiempo y la necesidad de conectar con los demás.
Pese a ser clave en el desarrollo del piano de bebop. Elmo Hope pasó desapercibido a lo largo de su corta vida.
Álbum hipnótico e inmersivo, catalogado como "cumbia digital", ofrece una mezcla intrigante de pasado y presente.
Un descomunal álbum de seis canciones que parecen avanzar ajenas a cualquier coordenada de espacio y tiempo.
A pesar de su espíritu aventurero en sus primeros álbumes, nunca llegó tan lejos en la interpretación "libre" como aquí.
Una singularidad, puesto que hablamos de trap malandro y reggaetón discotequero en un álbum de autor.
El Soundtrack del documental aclamado por la crítica, dirigido por TG Herrington y Danny Clinch.
Obra de vanguardismo y abstracción, con los bruscos acordes y el arte más deslumbrante artista de Chicago, Illinois.
Fuera de toda ironía es un gran álbum. El equilibrio entre sonidos electrónicos y riffs acústicos es elegante y sobrio.
Este es talvez el último disco que brilla con una luz muy intensa en la discografía de estos genios británicos.
Un rock suave de estilo lo-fi y con ciertos toques fuzz que encaja a la perfección con el aura skater australiana.
Una ochentosa pero profunda exploración sobre el anhelo y el dolor por el amor no correspondido.
Un rock suave de estilo lo-fi y con ciertos toques fuzz que encaja a la perfección con el aura skater australiana.
El artista de Montreal, Québec, nos presenta un nuevo EP tan inquietante y misterioso como él mismo.
No todos los experimentos en Lese Majesty funcionan, pero cuando lo hacen, los resultados son espectaculares.
Su diáfana producción y mimo a la claridad resalta las majestuosas líneas del teclado e instrumentación.
El cuarto disco de Big Thief no huye de las etiquetas, sino que las abraza casi todas en una onda expansiva.